lunes, 2 de marzo de 2015
Mini findes inolvidables
Lo reconozco, tengo unos cuantos post pendientes de terminar de escribir y publicar, pero el cuerpo me pide que hoy tengo que escribir este. Y no es solamente porque haya pasado el último fin de semana en Londres, sino por todo lo que ha significado un día y medio escaso.
Hasta ahora creo que solamente os he hablado de lo bueno que es encontrar a personas con las que encajar en el lugar en el que estás (ya sea de aupair, erasmus o cualquier otra experiencia). Pero, ¿qué pasa con tu gente "de verdad"? Y digo "de verdad" porque me refiero a tus amigos de la universidad, a los de siempre, a aquellos que conocías desde antes de irte. "Les echas de menos", pensaréis. Pues sí, por mucho que haya Whatsapp, Viber, Skype, Facebook y miles redes sociales y modos de comunicación más, te falta el estar con ellos: el reírte, el contacto directo...
Antes de iros lo pensaréis, estando en el sitio en cuestión lo sentiréis, pero cuando os reencontréis con ellos será cuando realmente te des cuenta de lo importantes que son esos momentos para ti. Y es que aunque tengas a mucha gente a la que empiezas a querer a tu alrededor, se necesita el abrazo de ese amigo de la universidad, la broma tonta de turno sin sentido pero que os hace reír a todos y miles de cosas más.
¿Por qué Londres? Porque una de las piezas de este puzzle está allí viviendo, así que decidimos pasar el finde allí y aprovechar esta gran ciudad (no creo que haga falta deciros que a mí me tiene enamorada).
El reencuentro de una persona a la que llevaba sin ver casi 4 años, mis amigos de la universidad, el conocer a gente que te puede sorprender (o que te puede ayudar a conocerte a ti misma un poquito más, llamadlo como queráis) y echar mucho no, lo siguiente, de menos a otra pieza que se encuentra en México en estos momentos es el resumen de este GRAN fin de semana.
¿Lo que se puede ver en Londres? Eso os lo puede contar cualquier persona, pero no olvidéis nunca que lo más importante es quién te acompaña, ;)
martes, 17 de febrero de 2015
Pancake Tuesday
| Foto original: Alicia Almendros Edición: Cristina Vara |
Aunque parezca que es otra fiesta inventada por mí (y aún más teniendo en cuenta el motivo que la ocupa y lo golosa que soy), no lo es. ¿Qué es el "Pancakes Tuesday"? Pues como su propio nombre indica, un martes en el que se comen pancakes. En Irlanda se celebra seis semanas antes de la llegada de Semana Santa (no sé si es el único país en el que se hace).
En mi host family se han desayunado, porque según me dijeron, esa es la tradición, pero el resto de las casas lo han hecho a lo largo de todo el día, así que supongo que se puede hacer cuando más guste o se prefiera. Vamos, que por si fuera poco el chocolate que tienen... ¡Hasta se inventan excusas para tener que comerlo!
Como podéis ver en el pie de foto, estos son los ricos pancakes que ha preparado mi compi Alicia, otra aupair de Cashel, pero vosotros podéis ponerles lo que queráis. ¿No conocéis la receta? Aquí tenéis la que suelo usar yo siempre.
Ingredientes
- 250 g. de harina
- 1/2 litro de leche
- 2 huevos
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1 cucharadita de aroma de vainilla ó 2 cucharadas soperas de azúcar de vainilla
- azúcar al gusto (en caso de que la masa vaya a ser dulce)
Cómo prepararlos
La forma más rápida es poner todos los ingredientes juntos en un recipiente y batirlo con la ayuda de la batidora. Pero si lo estáis haciendo con niños o queréis que sea algo más elaborado, siempre podéis irlos poniendo poco a poco y batirlos con unas varillas de forma manual (¡con cuidado de que no queden grumos!)
Una vez hecha vuestra masa, lo recomendable es dejarla reposar un poco (con 10-15 minutos será suficiente, pero si no tenéis tiempo tampoco pasa nada).
Coged una sartén (preferiblemente antiadherente) del tamaño que queráis que sean vuestros pancakes y calentadla habiéndola untado previamente con un poco de mantequilla o con una gota de aceite. No es necesario usar mucho, sólo lo imprescindible para que no se pegue. Una vez que veáis que está caliente, poned el fuego a una temperatura de 5-6 en la vitrocerámica y con un cazo verted la masa en la sartén. Dependiendo de cómo los queráis de gordos, así tendréis que hacer. Cuando la masa esté preparada para dar la vuelta, se despegará directamente, no tendréis que hacer ningún esfuerzo (en principio). Ayudaos de una paleta para ello (si sois capaces de hacerlo en el aire, perfecto, pero yo soy incapaz, jajaja),
En muchos sitios podréis leer que siempre hay que tirar el primer pancake que hagáis. Esto se dice porque si ponéis demasiada mantequilla, el primero será el que más absorberá y, por tanto, no quedará bien, En mi caso, para que no me suceda esto, suelo poner un poco de mantequilla en un trozo de papel de rollo de cocina y lo paso por la sartén. Con esto es más que suficiente para que no se pegue y además no hace falta tirar ni la primera ni la última.
Y ahora... ¡a comérselos calentitos! ¿Con qué os gustan a vosotros? Mis preferidos son los de Nutella, :P
sábado, 14 de febrero de 2015
Celebrando San Carnetín
San Carnetín es una fiesta que se celebra en Irlanda en la que es típico irse a cenar con amigas (pero de las buenas) y beber Lambrusco. Si la cena se realiza en un italiano es mucho mejor, ya que junto al vino tendrás buena comida, pero no es imprescindible.
Efectivamente, no lo busquéis en Google porque San Carnetín no existe como tal. Sin embargo, ha sido el nombre con el que he decidido designar a la pasada noche. ¿Por qué? Os dejo que os comáis un poco el coco, pero hay más de una razón por la que se puede llamar así, ;)
Entonces os preguntaréis... ¿Qué estabais celebrando realmente anoche? Personalmente (y esto es, en parte, una celebración propia)... ¡Que ya he entregado uno de los TFGs! Ahora solamente falta saber la fecha de exposición y, ¡uno fuera!
Lo que es en grupo puede que simplemente celebráramos eso, que teniendo en cuenta que cada una viene de un sitio diferente y que nadie conoce a nadie, hemos conseguido formar un buen grupo (también hay que decir que faltaron bastantes a la cena por diversos motivos). Y es que el ser aupair no solamente significa moverse de un país a otro, vivir con una familia que tiene una cultura diferente... Sino también vivir la aventura de no saber qué ni con quién te vas a encontrar.
Normalmente se dice que "el mundo es un pañuelo" y no falta nada de razón, porque estando en un pueblo pequeño, perdido en la nada en el sur de Irlanda resulta que entre varias de nosotras hay conexiones: amigos comunes, compañeros de trabajo/universidad, ¡algunas hasta son de pueblos vecinos! Aún y con esto, en ningún papel está escrito que esas personas que se encuentran por casualidad tienen que llevarse bien y ser amigas.
Ni que decir cabe que hay semanas en las que se necesitan días como estos: Una cena entre amigas, tiempo y muchas risas, así que...
¡Por muchos San Carnetines más!
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